Verano

El verano es tiempo de ser efímero y dejar que la mente fluya al arrullo de la brisa marina o el fresco viento amigo en la montaña. Mecidos por cierto desdén en obligaciones y rutinas podemos redescubrir nuestras verdaderas inquietudes y placeres. Hay que regalarse tiempo. Os invito a deteneros en minutos perdidos donde ganamos sensaciones de bienestar desconocidas para quienes corren día tras día con ansiedad y estrés como compañeras de diario. La excepcionalidad del tiempo de ocio. La increíble belleza de unas vacaciones mentales que puede que lleven a nuestro cuerpo a disfrutar de grandes viajes y aventuras o simplemente a trasladarse del sofá a la playa y vuelta. Es agosto. Hay quienes trabajan y compaginan la vida de obligaciones con más ratos de terracita y paseos. Hay quienes se agotan en convivencia veinticuatro horas con esas hijas e hijos con los que prácticamente no sabe qué hacer cuando los horarios del colegio y el curro no les marcan los tiempos. Hay quienes por fin viajan a esos destinos privativos que le confirman lo bien invertidas que estuvieron las horas de esfuerzo laboral para poder soñar con otras tierras, culturas y placeres. Hay algunas que se enamoran y aman, que desean bailar y bailan, que soñaban con dormir y duermen, quienes ansiaban estar con su familia y les abrazan, los que deciden que no lo soportan más y comienzan a irse, quienes suspendieron y dedicarán el resto del verano a encauzar su futuro. Hay quien continúa asediado por las deudas y disgustos de estos tiempos impidiéndoles siquiera respirar un día al año de sus aterradoras existencias. Hay quien nace entre algodones, risas y esperanzas, quien muere en colchones olvidados y quienes serán llorados eterna y profundamente. Hay agostos para todas y todos pero el tuyo es único y el mío también. Vamos a disfrutarle leyendo un poco más de lo normal, caminando esta tierruca de parajes insólitos que nada tiene que envidiar a ningún destino paradisíaco, comiendo menos y mejor, charlando mucho con quienes nos aportan y evitando a todos esos seres tóxicos que se empeñan en acompañarnos en nuestro día a día. Es agosto, disfruta, medita, sonríe y vive.

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